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RAMAS ENTRE BAMBALINAS EN EL SAMBÓDROMO DONOSTIARRA

Una situación emblemática, un programa innovador, una gran potencialidad de activación social, un emblemático edificio existente… conciliar estas piezas en virtud de una idea arquitectónica única no parece posible sin graves simplificaciones. Sin embargo, son necesarios unos hitos conceptuales y organizativos para hacer la propuesta reconocible y que cumpla, por tanto, su función de comunicación social y de representatividad urbana. Ofrecemos los abajo listados.

 

¿UN SAMBÓDROMO EN DONOSTI?.
“La intervención arquitectónica que proponemos (…) permite convocar a un aforo de 2000 PERSONAS para asistir a espectáculos dinámicos como un desfiles, pasacalles, pase de modelos, parades, procesiones, manifestaciones, maratones o cualquier tipo de exhibiciones en movimiento”

El primero de esos hitos, es la intención de construir ¿un sambódromo en Donosti?. Antes de nada, no debe olvidarse que a finales del XIX todavía se comparaba el Carnaval Donostiarra con el de Venecia y era considerado uno de los mejores del mundo. A parte de este ilustre pasado, la petición del programa de incluir una calle con funciones de intercambio y visualización de las actividades del centro se trasforma en la posibilidad de organizar una tipología de espectáculos, actos escénicos, eventos civiles y producciones visuales propias. De todos es sabida la singularidad del Sambódromo de Río de Janeiro. Las infraestructuras del Sambódromo consisten en una larga calle flanqueada por gradas a ambos lados en la que la que desfilan las Escuelas de Samba con trajes y carrozas durante los días de Carnaval. Podríamos hablar de una tipología de espectáculo característica a la que nos referiremos como “espectáculo dinámico”. En dicho espectáculo, el público permanece inmóvil y los focos de atención se desplazan consiguiendo que una misma representación sea vista por los espectadores con fondos escénicos distintos y en tiempos no simultáneos. El espectáculo dinámico es el único que permite conseguir grandes aforos en espacios no estructurados escénicamente. Es por ello que es el más frecuentemente realizado en el espacio público, fuera de los equipamientos conformados como teatros o auditorios, dotando a esta tipología de una connotación popular alejada del elitismo de la alta cultura.

En el contexto municipal del Donosti y el autonomico de Euskadi son abundantes los precedentes de lo que podríamos llamar “espectáculos dinámicos”. Valgan los siguientes ejemplos: El Maratón Internacional Donostia- San Sebastián, único en alcanzar la categoría B de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) en la Península, el Cross de Lasarte, cuyas primeras ediciones datan de 1955 y se celebra en el hipódromo Zubieta, la Tamborrada del Día de San Sebastián, que se celebra el 20 de Enero y hace que durante 24h la ciudad sea una fiesta de tambores y barriles, la Candelaria, que recuerda la llegada de los gitanos antes del Carnaval y que llena el Sábado posterior al día de la Candelaria de una reina hombre, damas de honor con ropas húngaras y caballería de jinetes gitanos, las Comparsas Iñude eta Artzaiak (niñeras y pastores), que tienen su momento álgido cuando suena el pasacalles de Raimundo Sarriegui y las iñudes lanzan a sus bebés al aire para cogerlos de nuevo y seguir bailando con los artzaiak, la Cabalgata de Reyes o el desfile del Olentzero, inicio y final de las fiestas navideñas, las regatas de traineras, que  con su celebración cumbre La Bandera de la Concha convoca a miles de espectadores ubicados en puntos costeros estratégicos de las 3 millas que forman el recorrido desde 1879, muchos deportes rurales vascos, que establecen una relación dinámica protagonista-espectador por basarse en los desafíos entre ambos, la Quincena Musical, que aún con las sedes fijas del Kursaal y el Victoria Eugenia resuena en múltiples y singulares espacios del ámbito guipuzcoano, o la programación de calle coincidente con la Feria del Libro que contagia de ambiente festivo a toda la ciudad. 

roposatzen dugun parte-hartze arkitektonikoa, programa eskakizuna zorrozki betetzeaz gain, eszenario bakar eta jarrai baten inguruan ezaugarri desberdinetako 10 besaulki-patio antolatzeko aukera eskeintzen digu eta, aldiberean (banatzeko aukera egoteaz gain), 2000 ikus-entzule biltzeko aukera ematen du, denak batera edozein motatako espektakulu dinamiko ikusteko aukera posibilitatuz; dela desfileak, dela modeloen erakustaldiak, dela parade-ak, kale-agerraldiak, dela manifestazioak, prozesioak, maratoiak edota mugimenduko edozein erakustaldi. Gure sanbodromoak, beharren programaren Kale funtzioa betetzen duenak, 2150m2.ko  plataforma eszenario handia du, trenbidea estaltzen duen enparantza-plataformatik eta Kristina.Enea parketik sarbide dituenak. Bi sarrerabideak ikuskizunetarako beharrezko diren ibilgailu osagarrien heltzea iza daitezke, hala nola ezingabetuen ateak. Sarrera hauek patioetatik ikusgai diren eszenarioekin konektaturik daude, edo anfiteatro gisa egokituriko espazioak, balioaniztun gelak edo edukeira eta izaera desberdinetako besualki-patioak. Espektakulu “estatiko”ren bat ikuskizun aretoren batean gertatzen ari den bitartean, kaleak eraikinaren gainontzeko espazioetara iristeko bidea eskaintzen du, baita “banbalina artean” erabiltzen ari direneko eszenarioak ikusteko ere. Aretoak ikuskizunik gabe daudenean, bisitariak eszenario guztietatik libreki mugi daiteke, baita bat-bateko emanaldietan espontaneoki bildutako publikoarentzat ere. Egun berezietan sanbodromoa 2000 donostiarrek, aldiberean, ikuskizun paregabea bizitu dezakete.

 

ORGANIZACIÓN DEL PROGRAMA:
USABILIDAD, CLARIDAD Y FUNCIONALIDAD.

“Se generan dos flujos perpendiculares, el de la calle, que invita al visitante a cruzar el edificio y curiosear espacios y usos y las individuales de cada institución de optimizan la accesibilidad y minimizan las distancias permitiendo que el usuario que acude a un programa concreto no se mezcle con el público general”.

La política de entradas y estructuración de programa que vertebran este proyecto requiere de una agrupación funcional que permita hacerlo coincidir con áreas "naturales del espacio arquitectónico existente". Es decir, una primera tarea organizativa consiste en implementar los requerimientos funcionales en el edificio existente tratando de que su estructura espacial contribuya a una funcionalidad legible. La fuerte simetría del edificio incita, en primer lugar, a establecer dos paquetes programáticos equivalentes en superficie y que puedan representar, aproximadamente, el 50% del programa en cada caso. La distribución queda de la siguiente forma:
BLOQUE NORTE (HACIA GROS):
PRODUCCIÓN (2,500m²) +  EXHIBICIÓN (5.200m²) + FILMOTECA VASCA (3.020m²)= 10.720m²
BLOQUE SUR (HACIA AMARA):
ESPACIO MEDIATECA (8.000m²) + LA SUMA DE PROGRAMAS DE OCIO Y LOS PROGRAMAS DE FORMACIÓN Y DEBATE (1.535m²)+ INSTITUTO ETXEPARE (1.040m²)= 10.575m²

En el contexto municipal del Donosti y el autonomico de Euskadi son abundantes los precedentes de lo que podríamos llamar “espectáculos dinámicos”. Valgan los siguientes ejemplos: El Maratón Internacional Donostia- San Sebastián, único en alcanzar la categoría B de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) en la Península, el Cross de Lasarte, cuyas primeras ediciones datan de 1955 y se celebra en el hipódromo Zubieta, la Tamborrada del Día de San Sebastián, que se celebra el 20 de Enero y hace que durante 24h la ciudad sea una fiesta de tambores y barriles, la Candelaria, que recuerda la llegada de los gitanos antes del Carnaval y que llena el Sábado posterior al día de la Candelaria de una reina hombre, damas de honor con ropas húngaras y caballería de jinetes gitanos, las Comparsas Iñude eta Artzaiak (niñeras y pastores), que tienen su momento álgido cuando suena el pasacalles de Raimundo Sarriegui y las iñudes lanzan a sus bebés al aire para cogerlos de nuevo y seguir bailando con los artzaiak, la Cabalgata de Reyes o el desfile del Olentzero, inicio y final de las fiestas navideñas, las regatas de traineras, que  con su celebración cumbre La Bandera de la Concha convoca a miles de espectadores ubicados en puntos costeros estratégicos de las 3 millas que forman el recorrido desde 1879, muchos deportes rurales vascos, que establecen una relación dinámica protagonista-espectador por basarse en los desafíos entre ambos, la Quincena Musical, que aún con las sedes fijas del Kursaal y el Victoria Eugenia resuena en múltiples y singulares espacios del ámbito guipuzcoano, o la programación de calle coincidente con la Feria del Libro que contagia de ambiente festivo a toda la ciudad. 

roposatzen dugun parte-hartze arkitektonikoa, programa eskakizuna zorrozki betetzeaz gain, eszenario bakar eta jarrai baten inguruan ezaugarri desberdinetako 10 besaulki-patio antolatzeko aukera eskeintzen digu eta, aldiberean (banatzeko aukera egoteaz gain), 2000 ikus-entzule biltzeko aukera ematen du, denak batera edozein motatako espektakulu dinamiko ikusteko aukera posibilitatuz; dela desfileak, dela modeloen erakustaldiak, dela parade-ak, kale-agerraldiak, dela manifestazioak, prozesioak, maratoiak edota mugimenduko edozein erakustaldi. Gure sanbodromoak, beharren programaren Kale funtzioa betetzen duenak, 2150m2.ko  plataforma eszenario handia du, trenbidea estaltzen duen enparantza-plataformatik eta Kristina.Enea parketik sarbide dituenak. Bi sarrerabideak ikuskizunetarako beharrezko diren ibilgailu osagarrien heltzea iza daitezke, hala nola ezingabetuen ateak. Sarrera hauek patioetatik ikusgai diren eszenarioekin konektaturik daude, edo anfiteatro gisa egokituriko espazioak, balioaniztun gelak edo edukeira eta izaera desberdinetako besualki-patioak. Espektakulu “estatiko”ren bat ikuskizun aretoren batean gertatzen ari den bitartean, kaleak eraikinaren gainontzeko espazioetara iristeko bidea eskaintzen du, baita “banbalina artean” erabiltzen ari direneko eszenarioak ikusteko ere. Aretoak ikuskizunik gabe daudenean, bisitariak eszenario guztietatik libreki mugi daiteke, baita bat-bateko emanaldietan espontaneoki bildutako publikoarentzat ere. Egun berezietan sanbodromoa 2000 donostiarrek, aldiberean, ikuskizun paregabea bizitu dezakete.

RAMAS ENTRE BAMBALINAS.
“El deseo de no hacer “rozas” o herir los muros del edifico existente trae consigo la decisión de crear una red de instalaciones arborizada que además de ser protagonista de logos, camisetas y tipografías de la futura institución continúa con la tradición simbólica de la política vasca de “árboles junteros” que servían de cúpula viva a la actividad social y la conciliación política”.

Si nos obligaran a darle a esta propuesta un hilo narrativo y a construir el cuento de un origen ficticio para esta intervención hablaríamos de cómo la naturaleza, en memoria de los atropellos contra ella cometidos en el antiguo edificio fábrica de tabacos, ha invadido sus espacios con piezas, esta vez, de origen vegetal. Se incluyen así, en el edificio existente, unas estructuras ligeras conformadas en madera que sirven para el apoyo de las instalaciones y equipamientos de todo tipo y articulan el uso de los diferentes espacios y programas.  Nuestras estructuras horizontales ramificadas no sólo se apoyan “de puntillas” en los existentes forjados y pilares sino que los refuerzan inteligentemente También consiguen que la red de instalaciones y equipamientos no sólo no generen indignas rozas que devalúen la arquitectura histórica sino que cobren la categoría simbólica de enredadera o de árbol tumbado que, ávido de luz natural surca los espacios interiores con soltura y astucia para no invadir sino cualificar. Es así como una decisión técnica, con aparente connotación pragmática, adquiere una dimensión identitaria y cultural potente: el deseo de no hacer rozas o herir los muros existentes trae consigo la red de instalaciones arborizada que será protagonista de logos, camisetas y tipografías de la futura institución.

Aunque luego profundizaremos en la componente simbólica del árbol en la cultura vasca, queremos resaltar ahora su tradición política como nodo activador de la vida social.  Como bien señala Adolfo Gutiérrez Fernández la palabra otorgada bajo la sombra de un árbol posee un valor especial; de ahí nacen las tradiciones de los "árboles junteros" llamados así por servir de cúpula viva a las reuniones que regían a los antiguos vascos y de ahí, por tanto, que sea el símbolo principal de la vida política. Ejemplos de estos árboles junteros los podemos encontrar en los robles de Gernika, Aretxabalagana y Arriaga, como protectores vivos de las Juntas de Bizkaia y Álava; símbolos de la supervivencia del carácter sagrado del árbol, guardián del orden y, por tanto, juez de los pactos y juntas. El Árbol de Gernika es el corazón del conjunto arquitectónico de las Juntas Generales de Bizkaia. Antiguamente, bajo su sombra se celebraban las más importantes ceremonias civiles. Superviviente del bombardeo de Gernika, este roble se ha convertido en todo un símbolo del Pueblo Vasco. A la sombra del árbol de Gernika, los vizcainos deliberaban y decidían sobres sus asuntos comunes. Hoy el Lehendakari realiza el juramento de la toma de posesión de sus cargos bajo el árbol de Gernika. El árbol de Gernika no está sólo, es un árbol dentro del bosque de árboles del mundo; el árbol simboliza la paz y de la alianza del colectivo. Cuidamos al árbol para el fruto en próximas generaciones. Es un símbolo generoso de unión entre los pueblos.

Para determinar la estructura de nuestros árboles invasores hemos utilizado los estudios de Benoit Maldenbrot que tipificó la geometría de diferentes estructuras naturales cuya apariencia de informalidad no podía desmentir que poseían un orden relativo a la escala y la genética. Hemos estudiado dos estructuras árboreas con diferentes niveles de complejidad y las hemos empleados con distintos fines. Las estructuras que cubren los patios y forman el hito atractor están compuestas por racimos de tres piezas lineales que se agrupan con vértice común formando las tres aristas de un tetraedro. Se trata de una estructura fractal cuya geometría se repite y encadena y que se encuentra en la naturaleza formando las cúpulas florales de diferentes especies como, por ejemplo, las hortensias, tan típicas de Donosti. Es una estructura completamente tridimensional dado que cada tridente se une al anterior coincidiendo la altura del tetaedro al que se inscriben con la dirección de la rama en la que se posan. Utilizaremos esta geometría para los elementos exteriores que sirven para poder equipar y cubrir el patio de auditorio, además, constituyen el principal reclamo urbanístico. Para los espacios interiores utilizaremos una estructura basada en la anterior pero desarrollada a partir de la coacción de algunos giros y de la inclusión de un plano director al que se inscriben el 66% de los elementos lineales que la estructura contiene.

 

HACIA UNA DEFINICIÓN INTEGRAL DE LA  SOSTENIBILIDAD:
EVITANDO LOS ESPACIOS  VACIOS. ABIERTO 24H.

“La sostenibilidad requiere una definición integral que exceda la tocante a lo energético. Nos referiremos aquí al menos a tres: el intento de tener un número mínimo de espacios y equipamientos sin usos, las medidas encamindas a reducir el consumo energético y la huella ecológico y las encaminadas a popularizar la cultura de lo sostenible”

La sostenibilidad requiere una definición integral que exceda la tocante a lo energético. Nos referiremos aquí al menos a tres: el intento de tener un número mínimo de espacios y equipamientos sin usos, las medidas encamindas a reducir el consumo energético y la huella ecológico y las encaminadas a popularizar la cultura de lo sostenible. Nuestra propuesta tiene un objetivo fundamental: aumentar la eficacia social de los espacios es decir, conseguir un máximo número de usos con un mínimo saldo de elementos no utilizados. La intención de perseguir el lleno continuo, puede entenderse como corolario de lo anterior. Se trataría de un espacio que siempre contiene actividad aunque, alternativamente, pueda tener un responsable de gestión distinta. 
Hemos querido, por ello, evitar la superposición de instalaciones, es decir, evitar que en cada crujía perteneciente a cada institución haya varias cafeterías, varios archivos que requieran ordenadores, varios almacenes divididos rígidamente donde todo funciona a un 15% de su capacidad. Para evitar un fraccionamiento innecesario del espacio, una especialización artificiosa de los equipamientos y potenciar que usuarios y visitantes tengan contacto con el conjunto de las actividades, hemos evitado optar por el posible esquema de distribución que dedicaría cada planta a una institución y hemos agrupado en una misma planta los fragmentos de los programas de cada organización que pueden beneficiarse de ser agrupados. Es decir, coinciden talleres, aulas o almacenes de distintas instituciones permitiendo la posibilidad de agrupación de espacios similares que pudieran fundirse provisionalmente para conseguir un mayor aforo o prestarse servicios comunes. El aumento de esa eficacia social del espacio pasa, además, por una batería de varias medidas:

Que cada institución tenga una entrada independiente y muy bien caracterizada pero que los recursos del interior a los que se accede puedan ser claramente distinguibles aunque se presten infraestructuras interiores.

Los sistemas de delimitación espacial serán blandos, ligeros, plegables y reversibles tanto entre programas interiores de cada institución como entre diferentes instituciones.
La forma de acondicionar el espacio para cada uso dependerá del contenedor sino del contenido es decir, construimos equipamientos y no recintos o habitaciones.
Más que dividir el espacio por funciones tratamos de posibilitar recursos en cada programa: por ejemplo, hacer que unas crujías tengan abastecimiento de agua, otras abastecimientos de red de voz datos, otras instalaciones de iluminación, otras acceso informático. Que, por otro lado, unas tengan mobiliario para el descanso, otras tengan facilidades para la concentración y que sea la superposición de estas condiciones las que permitan realizar cada función.
La configuración de la calle y el sambódromo permitirán que los pequeños auditorios, salas polivalentes o espacios de reunión contiguos a los escenarios puedan ser utilizados fuera del horario de las instituciones como espacios públicos donde actúan espontáneos o se entra en convivencia con programas de proyección o espectáculos más informales.
En términos de eficacia energética y disminución de la huella ecológica dispondremos de las siguientes medidas:
se habilitan varios espacios que facilitan áreas abiertas no climatizadas pero si sombreadas y cubiertas permitiendo la protección de la lluvia y el disfrute de las temperaturas de confort exteriores (patios cubiertos etc.)
se primarán las medidas de climatización pasiva aunque se habilitarán algunos sistemas activos alimentados en lo posible con energías renovales.
sobre la cubierta se habilitarán sistemas de captación fotovoltaicos que permitan el abastecimiento de un porcentaje importante (superior en cualquier caso al 20%) de la electricidad.
Se dispondrán pequeños aerogeneradores en fachada que permitan la captación de un pequeño aporte de energía eléctrica destinada a la iluminación nocturna.
En los patios de acceso se dispondrán zócalos aljibe que permitirán la captación y el almacenamiento suficiente para agua de limpieza de las zonas públicas.
Los patios de entrada a las instituciones, se protegerán con sistemas de obstrucción solar para que no tenga un calentamiento excesivo aunque también actuará como chimenea solar facilitando la ventilación de la planta en profundidad.
Se utilizarán materiales con certificación ecológica. La estructura de todos los árboles se realizará en madera con herrajes metálicos. El motivo de esta decisión es que la madera, cuando tiene certificación ecológica, constituye un material renovable y con sustitución garantizada. El sistema, versionando el Balloon Frame, consistirá en un entramado de madera de pequeña sección que permita alcanzar las secciones resistentes por combinación de piezas. Las uniones serán reversibles en cualquiera de los casos permitiendo el fácil transporte y desmontaje. La madera se obtendrá de explotaciones locales pero se exigirá Certificación Ecológica para ella y para todos los materiales renovables utilizados en la intervención.
Por último, como institución cultural pretendemos contribuir a la difusión de los valores de la sostenibilidad. Nuestro pequeño bosque, a diferencia de propuestas basadas solo en criterios disciplinares, puede ser un referente compartido entre arquitectos y usuarios. Parece difícil asumir que abuelas y madres del mundo pudieran llegar a apasionarse en tal medida por la composición disciplinar y los valores vitrubianos que el Estilo Internacional refundió como para admitir las presencias más peregrinas en sus ciudades o en sus fachadas. Parece, sin embargo, admisible que hombres y mujeres no arquitectos admitan la deseabilidad de vivir como el que habita una suave pradera bajo un manto de coníferas. El paisaje como modelo al que la arquitectura reciente pretende acercarse, se muestra, en este sentido, como una aspiración apta y muy útil para generar “públicos sostenibles”. Los desafíos urgentes que están sobre la mesa de los arquitectos tienen que ver con conseguir la identificación social entre arquitectura y sostenibilidad que genere el usuario de esta arquitectura. El mismo cuerpo social que dicen los estudios de mercado que está dispuesto a gastar un porcentaje de dinero por encima de lo corriente en melocotones con certificación ecológica podría asumir bajar una persiana o vivir en una arquitectura distinta que reorganice las ideas de confort y calidad. El acercamiento conceptual al paisaje parece un vehículo útil para este fin y este proyecto lo utilizará como una alianza fundamental.

 

CRITERIOS DE RESTAURACIÓN.
“La clave de restauración asumida hoy por todos los profesionales es que haya una distinción clara de las partes recién ejecutadas en la obra, que no se induzca a la confusión del mimetismo. Pretendemos aplicar esta premisa no sólo con la jerarquía de apreciación del técnico sino, tambíén con la del público general.”

Hay que conciliar con este proyecto el respeto por la arquitectura histórica y su puesta en valor con la necesidad de modernización y equipamiento. En el primer sentido, suele pensarse que los daños más severos que pueden hacerse a un edificio son los estructurales. Aunque, evidentemente, es este tipo de deterioro el que conduce más rápidamente al estado de ruina este criterio denota, sin duda, que la perspectiva técnica está normalmente por encima de la perspectiva de usuario. Los acabados, el aspecto, el color, la suciedad o las carpinterías son huellas mucho más fáciles de datar para un visitante y que determinan mucho más fácilmente el ambiente que el habitante aprehende. La clave de restauración asumida hoy por todos los profesionales es que haya una distinción clara de las partes recién ejecutadas en la obra, que no se induzca a la confusión del mimetismo. Pretendemos aplicar esta premisa no sólo con la jerarquía de apreciación del técnico sino, tambíén con la del público general. Así proponemos dejar intocado el edificio en sus acabados e introducir ese sistema de árboles ligeros que haga visible la modernización de equipamientos e infraestructuras a la que el edificio se ha sometido. La restauración compagina así las facilidades para la interpretación de la arquitectura histórica y el subrayado de la nueva funcionalidad incorporada. Con este fin se han determinado los siguientes criterios:

1. Evitar absolutamente las rozas. Introduciendo las instalaciones en los árboles ligeros que surcan el espacio interior y cubren los patios.
2. Evitar la demolición de muro es favor de su desplazamiento, abatimiento o giro. Aunque tratamos de minimizar las demoliciones de muros de carga son necesarias algunas reformas estructurales para que el antiguo edificio sea compatible con el nuevo programa. Sin embargo, los muros que nos vemos obligados a eliminar por dificultar la circulación o la interpretación del espacio no son demolidos sino que serán cortados y trasladados los metros necesarios. Existen técnicas de restauración más que probadas para realizar esta operación, un ejemplo extremo y popular de ellas es la intervención de Herzog y De Meuron en La Caixa madrileña. El disponer los muros en las cercanías de la posición original hará que, aunque en casi todos los casos pierdan su papel estructural puedan contribuir a la fácil interpretación de la vida previa del edificio. Hay dos casos significativos en este sentido:
-Dos pequeñas partes de la fachada de Cristina Enea y de la fachada lindante con las vías de tren se “recortan y giran indicando en fachada introduciendo una sutil modificación que, sin embargo, posé gran capacidad de extrañamiento.
-Los muros desplazados en zonas interiores se intentan usar como fondos visuales (por ejemplo fondos de escenarios o de perspectivas más largas) que induzcan a tener en cuenta la representatividad de la arquitectura original.
3. Por cada espacio que haya aumentado la diafanidad existe un espacio afectado.  Es decir, un espacio que contiene un refuerzo estructural que, en forma de pórtico o cercha tridimensional, permite vaciar el espacio contiguo de muros de carga.
4. Desmantelar elementos que dificultan la interpretación original de la arquitectura. La cubrición de los patios evita comprender el uso primigéneo del edificio y su vocación espacial y tipológica y reduce muy severamente la calidad de las luces y ventilaciones naturales de las salas así que será eliminadas.
5. Restituir la chimenea como hito urbano, como elemento funcional y como elemento caracterizador de la arquitectura original. Existía un patio central donde las secciones originales evidencian la presencia de una chimenea. Este resto industrial, que contra todas las tendencias actuales no ha llegado a nuestros días, es “restituido” ubicando el gran “video árbol” que se comporta como el agente convocante del público.
6.Dejar las fachadas intactas y jugar con un hito que supere la altura de cornisa para dar singularidad a la propuesta. Frente a propuestas que apuesten por pieles, nuevas fachadas, cubiertas quebradas o forros parciales optamos por mantener el espíritu que Tabacalera ha introducido en la orilla del Uruméa, sin alteración, y utilizar nuestro “vídeo árbol” como gran hito. 7.Ganar altura y aumentar la iluminación natural de los espacios de sótano dedicados a usos públicos. La superficie y funcionalidad del nuevo programa exige el uso de sótano con contenidos funcionales y de interrelación de instituciones. La ubicación de la plataforma del sambódromo 1.50 m por encima del actual forjado permite mejorar las condiciones de habitabilidad del sótano.
8.Utilizar uniones atornilladas y materiales de pequeña sección que garanticen la desmontabilidad de las estructuras añadidas.
9.Garantizar la accesibilidad integral a todos los usos.

 

REGALOS URBANOS.CUATRO PLAZAS CUBIERTAS Y UN VÍDEOÁRBOL.
“Las pantallas de video árbol. reproducirán la imagen de flora autóctona vasca en diferentes estados de floración o en fases otoñales (...) el viandante donostiarra se acostumbrará a saber que “mañana hay fiesta”, que “comienza el ciclo de cine de verano” o que “el domingo TBK está abierto al público”, recuperando la simbología de robles, hortensias o hayas”
La arquitectura y la planificación urbana, además de garantizar con su corrección la adecuación técnica y funcional puede generar, con un extra de fantasía y esfuerzo por parte de todos los involucrados, regalos inesperados. Este proyecto propone tres aportaciones a la ciudad de San Sebastián que pueden ejercer como hitos con cierta relevancia urbana. El primero de ellos, el sambódromo, ha sido sobradamente explicado en el primero de los epígrafes de este panel. En segundo lugar, los patios se convierten en plazas cubiertas albergando los usos urbanos que el txirimiri impide con regularidad. Estas plazas semipúblicas tienen facilidades para la actuación espontánea, la proyección de material audiovisual y la generación de espectáculos dinámicos conviertiéndose en verdaderos foros culturales que compaginen, además de la programación oficial, la autoedición del trabajo de artistas locales o extranjeros que, por vía telemática, hagan llegar sus propuestas ocupando los tiempos “no programados”. El último, consiste en un vídeo-árbol que, ubicado en el espacio de la antigua chimenea, sirve de reclamo y de comunicador de actividades a toda la ciudad. La “copa” se eleva por encima de los muros del antiguo recinto desplegando una serie de pantallas circulares que permiten varias formas de reproducción visual y/o proyección.

Este vídeo árbol permite conectar la sensibilidad digital con la tradición, con el más puro sentido de la cosmogonía arcaica vasca. En ella la naturaleza y la vida estaban unidas de forma indisoluble. El árbol permitía y permite al hombre descifrar, en el ritmo de la vegetación, un sentido más integral de la existencia. La regeneración periódica estacional, el cambio que en el produce los diferentes fenómenos del clima o el territorio, convierte al árbol en una evidencia de la salud y, por tanto de la vida. El ancestral culto al árbol vasco, testimoniado por los altares votivos de la zona de Bigorra dedicados a Fagus,  se relaciona con la salud personal y el cuerpo de forma intensa desde el origen. Pensemos que la divinización de la haya podría provenir, como lo teoriza Oliver de Marliave, de la utilización antiquísima de los hayucos como alimento complementario de las poblaciones pobres montañesas. Pero el árbol también designa el territorio y le otorga un carácter tutelar o de protección. Nos localizamos, en el verde campo vasco, por la presencia de árboles singulares; recordemos “el árbol Malato” que, tras ser el lugar elegido por Juan Zuria, para expulsar del territorio a las tropas del hijo del Rey de León, fue considerado faro o señal de la frontera militar. El árbol comunica al vasco con ese clima que impregna la vida, anuncia la primavera cuando florece y corona el monte detrás del cual está el hogar.

Nuestro videoárbol, visible desde Igueldo hasta Amara, no será, tan sólo una pantalla que con letras digitales anuncie los próximos eventos. Recuperará la simbología que el árbol tiene de conexión de individuo con los ciclos vitales y con el territorio. Sus pantallas reproducirán la imagen de flora autóctona vasca en diferentes estados de floración o en fases otoñales. Con estas reproducciones, el viandante donostiarra se acostumbrará a saber que “mañana hay fiesta”, que “comienza el ciclo de cine de verano” o que “el domingo TBK está abierto al público”, recuperando la simbología de robles, hortensias o hayas. Los mensajes encriptados que el árbol anuncie hablarán del clima, de los eventos propios o de fenómenos relevantes que afecten a la ciudad reproduciendo en video bellos remolinos que mueven las últimas hojas antes del otoño. También permitirán que la cultura propia no sea abandonada sino que se incentive su reinterpretación haciendo que, cuando el árbol “esté en llamas”, por ejemplo, lo haga con la fantástica calidad con que los video artistas actuales han conseguido. La ciudad mirará el árbol para saber lo que pasará el día siguiente, los creadores encontrarán en él las reglas que convierten una cultura ancestral en un legado fértil.  

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