PABELLÓN DE ESPAÑA EN SHANGAI. MEMORIA CONCEPTUAL.
- PRESENTACIÓN GENERAL DE LA PROPUESTA: ESPAÑA DESCRITA COMO EL ENCUENTRO ENTRE EL HOMBRE Y EL PAISAJE.
Better City- Better Life: primera interpretación de un lema.
La organización de la Expo de Shangai 2010 nos recuerda que el crecimiento de la población urbana en el mundo ha registrado los hitos del 2% en 1800, el 29% en 1950 y el 50% en el 2000, mostrando un claro y recientemente acelerado sentido ascendente. Encuentran en estos datos la pista necesaria para demandar ciudades sostenibles y compatibles con la supervivencia de los paisajes autóctonos. Con esa intención se acuña el lema “Ciudad de la Armonía” que quiere ser el índice temático de lo expuesto y lo vivido. Lo armónico, en el sentido dual del que se dota en la cultura china, aplicado a lo urbano, parece hablar de la convivencia y la conciliación entre paisaje y edificación, entre calidad urbana y eficiencia, entre ahorro y bienestar y por supuesto, con Shangai de fondo, entre desarrollo económico y riqueza antropológica. El mismo índice de intenciones habla de la Ciudad Jardín de Howard o de la Agenda 21 como antecedentes de modelos de diseño y gestión urbanos que simpatizarían con los fines de la Expo.
La presente propuesta responde a estos retos con la combinación literal de espacios paisajística y antropológicamente representativos de la realidad Española actual sometiendo ambas realidades a un régimen de convivencia equilibrado y colaborativo. Nuestra propuesta plantea una investigación espacial sobre los principios de vecindad. Así, pretendemos desplazar a Shangai 6 paisajes que se pueden encontrar en la España contemporánea y desplegarlos para que supongan la experiencia expositiva principal. Estos seis paisajes, conviven en “armonía” en nuestro pabellón con seis construcciones que tratan de explorar valores antropológicos asociados a las tipologías edificatorias. Los seis paisajes, yuxtapuestos en bandas, son penetrados e invadidos por la edificación pero esta, por su talante y su diseño, se muestra, en nuestro pabellón como un vecino respetuoso, civilizado y negociador.
Síntesis espacial del Pabellón.
La traducción literal de la imagen de armonía propuesta por la Expo 2010 genera, en nuestro pabellón un espacio de yuxtaposiciones y vecindades entre realidades diferenciadas. Al exterior, el pabellón se presenta como una urna transparente que contiene seis bandas de paisajes desplazadas literalmente desde España. El campo de trigo contemporáneo, que incluye tendidos eléctricos y aerogeneradores, convive con una calle característica las urbes españolas de media densidad, con un mercado callejero, con un conjunto de bosques y huertos de diferente arbolado, con invernaderos de hortalizas y con una playa con su duna y su chiringuito, superponiéndose en la imagen exterior como una abigarrada síntesis de una realidad compleja. Esa urna de vidrio, sin embargo, se eleva tres metros y medio sobre la cota de la calle impidiendo una accesibilidad directa. Los seis paisajes, casi como la aparición de un oasis deseable, onírico y ligeramente distante se elevan y se exponen tras el vidrio extraclaro como joyas tras un escaparate.
Sin embargo, esta urna no se presenta completa e intacta. Seis edificaciones parecen haber invadido y restado superficie a su despliegue y ubicación. Esas seis construcciones, como cuñas introducidas en una realidad distinta, tienen que ser atravesadas para acceder al paisaje. Así, cualquiera de las seis entradas, basadas en los hórreos, las corralas, la vivienda mediterránea, la casa patio andaluza, los caserios o los modernos edificios de apartamentos, permiten salvar esa diferencia de cota entre la tierra donde se asientan los seis paisajes y la cota de acceso. Las seis arquitecturas elegidas para su interpretación, posén una riqueza antropológica destacada y una fuerte capacidad icónica de asociación con el imaginario de lo español.
Es así como el Pabellón se presenta como un experimento sobre la vecindad y la armonía. ¿Qué pasaría si una puerta de tu casa condujera a una playa blanca y la otra a un bosque caducifólio navarro?, ¿Dónde se ha visto un hórreo con comunicación directa con un invernadero almeriense?, ¿Qué excursión permite el paso de la urbe a los trigales en tres escasos minutos?. Descubrirlo implica entrar en casa. Las arquitecturas que hemos propuesto como entradas al pabellón son visiblemente habitables y producen la paradoja más bella de la propuesta: entra en casa si quieres salir al bosque.
- ESPACIO PAISAJE. El día que la arquitectura quiso ser como la playa.
Confiando en el poder icónico del paisaje y en la profunda experiencia que brinda su uso.
La ciudad de Shangai, con una corta tradición urbana procedente del siglo XIX, por tanto, una ciudad “liberada” del peso de la historia y la tradición en cuanto a su ubicación geográfica específica, ha elegido sus símbolos entre elementos procedentes del paisaje que la caracteriza. Así, Shangai, llena el significado de su nombre con la alusión al océano; “la ciudad del Mar”, y elige la magnolia blanca como símbolo de una urbe que, sin embargo, no sólo florece en Abril.
El Pabellón español quiere también confiar en el valor icónico de paisajes: los molinos, las dunas, los olivos, los naranjos y hasta el toro de Osborne se presentan como la imagen y el reclamo para acudir a su visita. Estos espacios serán reconstruidos en el pabellón trasladando desde España los elementos que sean necesarios y utilizando la enorme riqueza y diversidad natural del país anfitrión para ahorra el desplazamiento de algunos componentes.
Sin embargo, el paisaje contiene millones de pistas de tensiones, pactos, arraigos culturales o valores económicos que superan la mera capacidad de representación icónica y abordan una realidad más sintética y significativa La investigación sobre como el paisaje es susceptible de revelar, bajo esa idea de icono, reflexiones más profundas sobre la realidades que los justifican se expresa de forma excepcional en algunas líneas con las que el fotógrafo británico Paul Graham describe su trabajo fotografiando de forma muy intencional el paisaje irlandés:
“(las fotografías) te seducen ante la idea de estar viendo solo paisajes aprovechándose de la tendencia de la gente a empalizar con ellos. Pero tienen una trampa oculta y desplazan al espectador a otro área completamente distinta. Aluden a la clase particular de sentimiento que despierta para los británicos el paisaje –una posición comprometida con los campos-a-lo-Constable y los cielos-a-lo-Turner- contra sentimientos asociados con alianzas políticas; británico o irlandés. Si no vas más allá solo veras banderas, signos o graffitis. Pero estos signos deben leerse en el contexto del paisaje en el que ellos residen, la bandera de la Unión en los campos más fértiles y ricos, la tricolor Irlandesa contra las tierras rocosas y escarpadas. Esta capas diferentes de lectura de las fotografías solo salen poco a poco.”
El paisaje actuará en nuestro pabellón con esta doble tensión: icono y síntesis. Así funcionará en primera instancia como un reclamo buscando los lugares comunes sobre el imaginario español para proporcionar, tras esa atracción una experiencia más reveladora y profunda que vincule diferentes campos de la realidad.
Las paradojas de lo sostenible: Paisaje y sostenibilidad.
Un fin de semana reciente, el suplemento dominical del periódico ABC publicaba una entrevista a la arquitecta Zaha Hadid donde ella admitía que su aspiración haciendo arquitectura era construir entornos que fueran percibidos por los usuarios como paisajes. A la siguiente pregunta del entrevistador, Hadid respondía relacionando esta aspiración con intenciones sostenibles. Muchos puristas de la sostenibilidad- los éticos, los bioclimáticos o los amantes de la certificación- leerían con estupor dicho comentario. Dirían unos que la arquitectura de Zaha Hadid no resuelve los problemas de primera necesidad ni ninguna urgencia socioeconómica, añadirían los siguientes que geometría y acabados están lejos de ser pensados desde las técnicas pasivas y, los últimos, probarían, con algún protocolo evaluador sobre la mesa, la insostenibilidad de un enorme voladizo cerrado en aluminio. La verdad es que, estrictamente, todos tienen razón pero los aspavientos airados con los que responderían los “eco-puristas” y sus protestas “que pasa, ¿que ahora todo el mundo va a querer ser sostenible?”, “no, si las etiquetas verdes las regalan en algún supermercado”…parecen sesgadas, parciales e inconvenientes.
Si bien se podría defender que la voluntad reciente de los arquitectos de declararse “sostenibles” de forma generalizada es una maniobra autopublicitaria un tanto impostada y que construir es un hecho que, irremediablemente, aumenta la entropía, abrazar adeptos siempre será una buena noticia para un paradigma que basa su eficacia en su generalización. Pero más que eso, este apartado de la memoria, pretende encontrar la sombra de “verdad sostenible” que las palabras de Hadid contienen. Admitiendo todo lo anterior, que los arquitectos hayan abandonado idearios que venían, estrictamente, del pensamiento disciplinar –los trazados reguladores, la “firmitas” o las leyes de composición- y pretendan “construir bosques” es síntoma de una trasformación de los modelos de intención que sitúa a la naturaleza no como un sencillo origen a susperar por la paulatina sofisticación del hombre sino como un fin al que acercarse. La intención de Hadid, que podría haber sido pronunciada por una veintena de arquitectos internacionales famosos y prestigiados en este momento, reconoce en el paisaje la complejidad, el bienestar, la densidad perceptiva, la identidad geográfica y cultural, la bondad ecológica...los valores, en resumen, que interesarían a la arquitectura para merecer relevancia y escamotearse de las acusaciones de proporcionar banales espectáculos.
Ese bosque, a diferencia de las insignias disciplinares antes citadas, son un referente compartido entre arquitectos y usuarios. Parecía difícil asumir que abuelas y madres del mundo pudieran llegar a apasionarse en tal medida por la composición disciplinar y los valores vitrubianos que el Estilo Internacional refundió como para admitir las presencias más peregrinas en sus ciudades o en sus fachadas. Parece, sin embargo, admisible que hombres y mujeres no arquitectos admitan la deseabilidad de vivir como el que habita una suave pradera bajo un manto de coníferas. El paisaje como modelo al que la arquitectura reciente pretende acercarse, se muestra, en este sentido, como una aspiración apta y muy útil para generar “públicos sostenibles”. Los desafíos urgentes que están sobre la mesa de los arquitectos tienen que ver con como conseguir la identificación social entre arquitectura y sostenibilidad que genere el usuario de esta arquitectura. El mismo cuerpo social que dicen los estudios de mercado que está dispuesto a gastar un porcentaje de dinero por encima de lo corriente en melocotones con certificación ecológica podría asumir bajar una persiana o vivir en una arquitectura distinta que reorganice las ideas de confort y calidad. El acercamiento conceptual al paisaje parece un vehículo útil para este fin y este proyecto lo utilizará como una alianza fundamental.
El contenido fenomenológico del paisaje y las oportunidades expositivas.
China es un país extraordinariamente diverso desde el punto de vista del paisaje. El tercer país más grande del mundo tiene una superficie de 9.600.000 km2 y 130.04 millones de hectáreas cultivadas y un clima de va del subártico en el norte al subtropical en el Sur. Esta rica realidad junto con la persistencia de la cultura y los asentamientos agrícolas, sitúa a nuestros anfitriones y visitantes en una excepcional posición para valorar los caracteres evocativos del paisaje y descubrir en él eventos y oportunidades para la transmisión de conocimiento. Multitud de paisajes: montañas, altas mesetas y desiertos en el Oeste, planicies, deltas colinas en el Este han sido una buena educación perceptiva para sus habitantes.
En esos paisajes, al lado de los aspectos ancestral y los valores geográficos, se producen eventos y acontecimientos nuevos y recién introducidos que serán para nosotros el germen de las oportunidades expositivas. Por ejemplo, la incorporación de la locomotora al paisaje americano supuso una suerte de invalidación de la idea pastoral del paisaje inerte y estable y la irrupción súbita del paisaje del acontecimiento, como testigo de lo público, lo histórico y lo político. Son muchas las fotografías que comienzan a preferir el retrato del silbido y el vapor del tren, a la campiña apacible, incluso en pintura, Casper David Friedrich o Tuner modificaron el modelo estético.
Sin embargo, en su libro “On photography” Susan Sontag pone en relieve la dependencia de la definición de suceso de que exista un espacio social y cultural que permita que un acontecimiento sea entendido como un suceso:
“Aunque un acontecimiento ha llegado a significar, precisamente, algo que merece la pena fotografiar, todavía es la ideología (en un sentido amplio) la que determina lo que constituye un acontecimiento. No puede haber evidencia, fotográfica o de otro tipo, de un acontecimiento hasta que el propio acontecimiento haya sido nombrado y caracterizado. Y nunca es la evidencia fotográfica la que construye –o más apropiadamente identifica- los hechos, la contribución de la fotografía siempre ayuda en el proceso de definición del hecho. Lo que determina la posibilidad de verse afectado moralmente por una fotografía es la existencia de una conciencia política relevante”
Es por esto por lo que queremos establecer el marco ideológico que haga que muchos de los acercamientos fenomenológicos al paisaje cobren ahora el carácter de acontecimiento relevante. En el momento contemporáneo, la asunción de las teorías de autoorganización y de cambio que viene de la entrada de programas procedentes de la ecología, la biología o la cibernética que entienden la arquitectura como un sistema que incluye unidad y diversidad en una totalidad compleja que oscila entre orden y desorden, desorganización y reorganización, información y ruido, nos empuja a buscar una aproximación al diseño capaz de integrar en una estructura de trabajo los cambios de los flujos de información en el tiempo, en otras palabras, capaz de caracterizar la indeterminación y de volverla gestionable. En ese sentido, el interés por lo fenomenológico es el antecedente inmediato a la descripción de procesos aleatorios, singulares y cambiantes que resulta de singular importancia para la arquitectura que este pabellón propone.
Un buen precedente serían las intenciones de Elizabeth Diller y Ricardo Scofidio en su archiconocido proyecto y obra Blur. Como podemos leer en el libro “Scanning: the aberrant architectures of Diller + Scofidio”, el proyecto que fue concebido para la EXPO suiza del 2002, Blur, era un pabellón de exposiciones construido en el lago Neuchâtel enYverdon-les-Bains en Suiza. Aunque la estructura física requería una estructura ligera de 100x65 metros, el material fundamental para la construcción era el agua. El agua se cogía del propio lago, se filtraba y entonces se convertía en niebla mediante la vaporización con altas presiones. Un “smart weather system” leía la temperatura, la humedad, y la velocidad y dirección del viento procesando los datos en un ordenador que regula la presión de agua de los 31500 vaporizadores actualizando su acción constantemente.
Ahondar en la visión fenomenológica de este diseño supone interesarse por un ejemplo de arquitectura contemporánea que, sin duda, responde de una forma no literal, no oficial al paradigma de la ecología, cogiendo de él la nueva relevancia de los materiales naturales y la temática fenomenológica a fondo pero sin servilismos ideológicos.
Sin programa funcional ni visual (nada que ver, nada que hacer) Blur fue visitado por más de un millón de visitantes. Ese interés o curiosidad lo despertaban las vistrudes fenomenológicas del proyecto: Blur presentaba una mutabilidad radical, cambiando con el paso de las horas así como con la fuerza y la dirección del viento.
Las autoridades de construcción en Suiza cuestionaron el estatus del proyecto como edificio ante la dificultad de aplicarle los protocolos, por ejemplo, de control de incendios, hasta que decidieron que la plataforma podía ser ocupada solo cuando el sistema de generación de niebla estaba funcionando. Así que, oficialmente, Blur solo existía cuando la tecnología de nebulización lo permitía.
Blur es parte de una tradición de edificios entendidos casi como fenómenos metereológicos como el de Reyner Banham y Francois Dallengret´s Enviromental Bubble de 1965, una cúpula casa inflada con el aire acondicionado. Pero, contrariamente a las recomendaciones de Banham de conseguir un clima bien temperado, el conseguido en Blur era todo lo contrario, generaba incontables incomodidades: se necesitaba ropa especial para protegerse, la gente que tenía vértigo o llevaba gafas sufría inconvenientes extra. La visita de Miss Suiza a mediados de Junio demostró que los efectos sobre el maquillaje y el pelo eran ruinosos.
Son estos intereses los que queremos reproducir en nuestros paisajes. Dentro de la urna se despliegan multitud de acontecimientos que pueden contener la información que España quiera trasmitir más como una experiencia para el visitante que como una unilateral declaración de lemas. La tecnología digital y los dispositivos pentasensoriales podrían ayudarnos a fijar el interés del visitante en asuntos que consideremos expositivamente relevantes: los frutos de los árboles pueden ser tabletas de semillas para plantar, las ventanas pueden tener vidrio digitales conectados on line con españa que permitan ver lo que allí ocurre, de veras en el paisaje original, las estaciones pueden llegar al bosque en mitad de la expo, el agua puede contener mensajes flotantes, los altavoces del mercado callejero pueden difundir información sobre la producción española, olerá a jazmin en el sitio donde suene una canción que lo nombre...
- ESPACIO HOMBRE. La arquitectura que no es el negativo del mundo. Las exposiciones universales como escaparate de las vidas anóminas.
Existe una coincidencia que hace más hermoso el nombramiento de Shangai como sede de la Expo 2010. Shangai se forma como ciudad en el siglo XIX y, aunque en un solo siglo pasa a tener 20 millones de habitantes, la fecha de su origen y surgimiento coincide con el comienzo de las Exposiciones Universales Modernas. Los ideales de lo moderno: el desarrollo, la tecnología y el progreso, han dejado en sus calles y en su idiosincrasia una huella indeleble. Coherentemente, la memoria de la organización Shangai 2010 recoge una cita de Lewis Mumford que reza “la ciudad es una estructura especialmente buena y compacta que ha sido diseñada para preservar los valores de la civilización humana”. Este monumento colectivo al desarrollismo es el lugar adecuado para pensar, como también se apunta, en sus contradicciones e incluso aberraciones. Con demasiada frecuencia la arquitectura ha formado parte del “negativo del mundo”. Es decir, ha custodiado reductos que consumían, agotaban y provocaban la extinción de lo que estaba fuera de ellas. Nuestro interés es exponer una nueva coalición, no sólo con el paisaje sino con el hombre y el habitante.
Los paisajes antes citados y justificados, como ya se ha dicho encerrados en una urna elevada de vidrio, se muestran inaccesibles al público desde la cota de la calle. Para penetrarlos, necesitaremos utilizar cualquiera de las seis entradas a través de lo que hemos llamado el ESPACIO HOMBRE. El espacio hombre reproduce, interpreta y reversiona arquitecturas de alto valor antropológico. Así, estas arquitecturas dan entrada a los paisajes y los custodian y protegen en una relación topológica inversa a la habitual.
Esa inversión de las cosas que convierte a lo anónimo en fachada de lo natural y abierto hace que, nuestro material expositivo pueda tener, como fuente principal de contenidos, el transcurso diario de vidas que forman la estructura de la idiosincrasia española. A lo 13 Rue del Percebe, nuestras arquitecturas abren de manera impúdica, ante los ojos ajenos, las formas de vida y los acontecimientos de las arquitecturas que forman nuestros entornos urbanos y semiurbanos. La gran corrala permitirá, además de alojar el auditorio, tener varias pantallas conectadas on line a una verdadera corrala madrileña y disfrutar de sencillos espectáculos como el colgado de la ropa, el pintado de la fachada o las conversaciones entre vecinos.
Traducción técnica (lo nuevo y lo viejo).
China y España son culturas milenarias. Como reza el resumen de intenciones de la Expo 2010, China ha escrito 4000 años de historia (la primera dinastía se fundó en el 2070 AC). Sin embargo, Shangai, como ya hemos dicho, es mucho más expresión de los ideales modernos que de la tradición histórica. Es importante, en esa idea del lema de conseguir la “Ciudad de la Armonía” que encontremos un pacto entre esas dos realidades que el China se expresan de forma extrema: tradición y desarrollo. Por ello, como puede verse en la memoria técnica hemos propuesto una autentica traducción constructiva que convierte la inspiración en las arquitecturas tradicionales españolas en unos dispositivos contemporáneos desmontables y eficientes energéticamente.
Para aplicar esta idea de traducción hemos seleccionado aspectos materiales de las arquitecturas ancestrales que tiene una rol decisivo en la consecución de su “acento”. Hemos agrupado estos elementos en familias que será traducidas a un material contemporáneo y adecuado por su aplicación. Por ejemplo, los paramentos verticales serán traducidos, según tengan un despiece regular, un despiece pintoresco o sean simplemente lisos con U-Glass, secciones transversales de ramas de limonero u olivos o con chapa galvanizada según corresponda. Aprovecharemos las enormes gamas de estampados de las baldosas hidráulicas contemporáneas y la ampliación de su gama cromática para traducir los efectos de pavimentos como la piedra, la madera o el barro. Los efectos del contexto geográfico (musgos, líquenes, humedades, suciedad) que daban a las edificaciones de inspiración su aspecto real, usado y habitado serán traducidos, de forma más o menos abstracta por papeles pintados vinílicos que soporten la intemperie de forma adecuada. Las ventanas habituales de corralas, cortijos y casas payesas serán sustituidas por elementos de vidrio laminar sin carpintería y que tendrán impresos los cercos originales de las arquitecturas de inspiración.
Todos estos nuevos materiales, combinados con tecnologías digitales que permitan producir conexiones con la realidad en tiempo y escala real construirán un conjunto que, lejos de los espacios desreferenciados y abstractos de muchos pabellones destacará por su riqueza y densidad figurativa y por la representatividad que esta figuración supone en término antropológicos. Es así mismo, la gélida distancia que suele interponerse entre la arquitectura que se regodea en lo abstracto, en ejercicios a veces de gran calidad compositiva pero ciertamente ardua comunicación con el usuario, será disminuida o incluso desaparecerá de forma costatable en un ejercicio de reinterpretación del imaginario común.
Historia de la vida íntima, políticas de genero y estética expandida.
China tiene una enorme población que, gradualmente, pasa a incrementar las ubicaciones urbanas. Existían 338.000.000 de residentes urbanos al final de 2003 según el Ministerio de Construcción. Este hecho supone un gran contraste con el área cultivada que no para de perder habitantes y que, sin embargo, posé una gran extensión y una enorme representatividad en términos históricos. La densidad de población de 134 hab/km2 (cuatro veces superior a la de EEUU) y densidad urbana 847 hab/km2 parece querer decirnos que en China, lo más abrumador de todo, son los números que hablan sobre la gente. La población de Shangai acaba de alcanzar los 20 millones y, con ellos, el estatuto de enorme urbe contemporánea dibuja en nuestras cabezas la imagen de un gran hormiguero de habitantes ocupados, activos y llenos de historias.
Con demasiada frecuencia la historia se ha contado con números, grandes estadísticas, fechas y, en cualquier caso, grandes hechos históricos que tienen como escena lo público pero, existe otro tipo de sociedad, la retratada por la sociología cualitativa, que, a través de historias de vida nos permite recomponer el sentido de las prácticas diarias y de la representatividad que ellas tienen en los aconteceres históricos y políticos. Nos interesa la visión cualitativa de España. La que aporta texturas reales más que hechos abstractos. Queremos convertir al habitante, al pequeño detalle, a la ambientación de más sabor en el protagonista del espacio.
El ESPACIO HOMBRE, esas seis construcciones basadas en realidades antropológicamente sedimentadas, quieren convertir en información relevante y expuesta las prácticas diarias de los habitantes de la geografía española. La planta baja de la construcción que rememora al caserío, por ejemplo, podría habilitar un área expositiva donde encontráramos una gran cocina. Su encimera, podría no ser de ningún material inerte sino consistir en una pantalla tft que permitiera seguir, paso a paso la elaboración de uno o varios platos del esos que forman el menú de las abuelas vascas. Internet y facilidades como cámaras web convertirían nuestros ESPACIOS HOMBRE en escaparates de lo que ocurre de puertas adentro del espacio anónimo.
Esta atención, conlleva una serie de efectos que, sin ser el programa expositivo e ideológico fundamental del pabellón, se convierte en situaciones deseables, incluso, como efectos colaterales. En este sentido la introducción de un cambio en la perspectiva histórica de lo público a lo privado conlleva, como muchos autores han destacado, un cambio en la perspectiva de género donde la mujer, tradicionalmente parapetada tras los muros de lo doméstico, vuelve a tener la relevancia que sus prácticas como configuradotas de cultura, le prestan. Este desplazamiento de intereses que da a lo femenino un protagonismo no previsto es de singular relevancia en un lugar como China donde existen problemas de marginalidad sexual claros y evidentes regulados incluso legislativamente en un acto claro de discriminación injustificable.
Así mismo, en la línea conceptual de los seguidores de Leroi-Gourhan, proponemos la implantación de una idea de estética expandida donde no solo las versiones oficializadas de la alta cultura forman parte de la estética legítima sino donde la ropa tendida, el color de las especias o los olores de los guisos elaborados pueden constituir un contenido expositivo relevante, enormemente apreciado y especialmente intenso en su vivencia. Este hecho se hace eco de la intención de la organización del Pabellón Español de subrayar los aspectos pentasensoriales y que diversifican las formas de percepción comunicación.
- CONCEPTOS EXPOSITIVOS.
Basado en hechos reales.
La cámara (fotográfica o de video) es perfecta, por supuesto, para difuminar los límites entre ficción y realidad, entre arte y cotidianeidad. La televisión ha tomado buena cuenta de ello. Recientemente, los documentales y los largometrajes basados en hechos reales han experimentado un nuevo auge desde que la generación de 1960 protagonizada por Shirley Clarke comenzara con esta inspiración relista. Los programas de televisión basados en sucesos reales se iniciaron en 1973 con el documental de la PBS, “Una Familia Americana” que contaba, entre otras cosas, como los propios sujetos se había visto afectados por la intensa documentación que se había hecho de ellos. El desmantelamiento de los límites entre narración, memoria, biografía y autobiografía ya tenía un largo recorrido desde Proust pero autores como Norman Mailer o Truman Capote, en los años 70 contribuyeron a su “normalización”. Podríamos hablar del realismo fotográfico, de Cartier-Bresson, de Brasai y de su visión realista y espontánea de Paris, o de Walter Evans con su cámara de 35 Mm. tomando fotos en el metro, o de toda la nueva generación de Diane Arbus, Meter Hujar, David Amstrong, Mark Morrisoe o Nan Goldin derribando las fronteras de su propia intimidad. Queremos hablar del paisaje y la ciudad como textura de realidad por excelencia. De como el paisaje es, culturalmente, menos fácil de trucar y manipular. Si nos damos cuenta, casi todos los programas de televisión que pretenden divulgar escenas de realidad en directo (gran hermano, operación triunfo) tienen lugar en platós controlados. Así, el plató de televisión, la galería de arte, el parlamento son espacios susceptibles de manipulación, carentes de naturalidad son los herederos del circo, lugar donde todo era posible. La naturalidad del comportamiento se produce en ambientes no susceptibles de ser manipulados técnicamente: el paisaje natural, con demasiadas entradas sensoriales para poderlas modificar.
Así acuñamos una potente asociación de lemas: el “basado en hechos reales” y “todo lo que es natural es de verdad”. Para hablar con ironía y esperamos que con inteligencia de los espejismos y la sorpresas que se esconden tras lo autobiográfico y tras lo verde. Proponemos que nuestro ESPACIO PAISAJE se pueble con elementos que emulen la materialidad del paisaje pero que pueden contener informaciones imprevistas. El sol que Olafur Eliasson construyo en la Tate Modern es un buen ejemplo de esta actitud: emulemos lo real hasta de su falsificación produzca un disfrute incluso superior al que tenía la versión original. Así que, como ya se ha dicho, los frutos de los árboles pueden ser tabletas de semillas para plantar, las ventanas pueden tener vidrio digitales conectados on line con España que permitan ver lo que allí ocurre, de veras en el paisaje original, las estaciones pueden llegar al bosque en mitad de la expo de forma real o simulada, el agua puede contener mensajes flotantes, los altavoces del mercado callejero pueden difundir información sobre la producción española pero parecer los gritos insistentes de los vendedores callejeros, o podrá oler a jazmin detrás de una tapia mientras parece escucharse en sonido de una joven canturreando mientras se lava. Damos una vuelta de tuerca en la que lo real se convierte en emulado y lo natural se vuelve sospechoso ¿no estamos hablando del mundo en el que vivimos?.
Así mismo, como también hemos indicado, no solo la planta baja de la construcción que rememora al caserío podría habilitar un área expositiva donde encontráramos una gran cocina cuya encimera podría consistir en una pantalla tft que permitiera seguir, paso a paso, la elaboración de uno o varios platos del esos que forman el menú de las abuelas vascas, sino que todas las arquitecturas reinterpretadas, unidas a las técnicas de exposición contemporáneas, más cercanas a la exposición que al panel, podrían llenarse de ocasiones para la disposición de información. Las macetas del patio de oficinas podrían traer a china las principales plantas domésticas de las casas españolas, tras las paredes de la corrala sorprenderían armarios digitales con conexión a los más curiosos roperos, el restaurante ofrecería platos diferentes en varios salones como si, cada día, fuéramos invitados a comer por unos vecinos distintos etc.
Todas estas ocasiones no quieren decir que la arquitectura vaya a ejercer una posición dictatorial o tiránica frente a las técnicas expositivas sino que hemos llenado nuestro espacio de oportunidades para ser interpretados por diferentes técnicas museográficas proponiendo una diversificación de las formas de comunicación que, por otro lado, admiten proyectos expositivos muy diversos.
- ORGANIZACIÓN FUNCIONAL.
Ventajas en las circulaciones. Casa con seis puertas buena es de llenar.
Como hemos dicho la propuesta consiste en una urna de paisajes elevada tres metros y medio sobre la cota del suelo requiriendo para su acceso de la penetración en una de las seis construcciones que hemos agrupado bajo el epígrafe Espacio Hombre. Esta distribución tiene incontables ventajas funcionales respecto a las circulaciones.
independencia de accesos: el auditorio, las oficinas, la sala vip, las instalaciones técnicas o el restaurante cuentan con su propia entrada independiente a las zonas expositivas del pabellón generando comunicaciones eficaces y segregando las incomodidades de las colas de acceso de los usos más funcionales.
antes del haber atravesado el control de entrada, los visitantes han podido pasearse por cada una de las construcciones del espacio hombre y atravesar la cota -1.5 m (lo que llamamos la planta huella ecológica) que permite ver alguno de los paisajes abiertos hacia el suelo. Esto permite una visita, sin duda menos completa pero si significativa del pabellón incluso, sin entrar en la urna de vidrio. Esos será una gran atracción para visitantes cuando el resto de pabellones esté colapsado por el número de visitas.
la existencia de seis entradas y la posibilidad de modificar las distribuciones y particiones del área expositiva interior de la urna permitiría, si interesa a la organización, de un sistema de colas múltiples, más pequeñas y menos “atemorizantes” que, combinadas con controles interiores, permitieran tener un número muy elevado de visitantes en cada zona.
El auditorio es reversible, permite la observación de la propia pantalla, mirando a uno de los lado o, dando la vuelta a las sillas, la observación de la plaza delantera como si se tratara de un gran espectáculo.
Las vistas proporcionadas desde el exterior al pabellón o desde el pabellón al exterior han sido cuidadosamente estudiadas para cenar mirando al río o descubrir el reclamo del Toro de Osborne en la esquina donde resulta más efectivo.
Los Espacios Hombre, con acceso independiente desde el exterior, sin colas, proponen actividades de índole público (bares de tapas, plaza auditorio, patio con albercas) que generarían un enorme ambiente y actividad en al perímetro del pabellón con abundantes áreas sombreadas y climatizadas pasivamente adecuadas para el descanso contribuyendo al protagonismo del pabellón.
La autonomía de cada una de las construcciones del Espacio Hombre permite establecer diferentes horarios y niveles de actividad.
La disposición de las instalaciones técnicas especializadas en un edificio vertical autónomo permite colocar cada equipo en la cota adecuada para su funcionamiento (por ejemplo en climatización) y tener una enorme capacidad y facilidad de registro y sustitución.
Accesibilidad.
Aunque la urna de paisajes se eleve 3.5m sobre el suelo el pabellón es completamente accesible en todos sus espacios. Los usuarios minusválidos podrían formar parte no sólo de los visitantes sino de cualquiera de los colectivos de trabajadores implicados sin encontrar ninguna barrera arquitectónica. Desde la cota de llegada que llamaremos 0 varios taludes en forma de rampa permiten la bajada a la cota -1.5m (lo que llamamos planta huella ecológica). Desde allí el paisaje bosque contiene una rampa que sube desde dicha cota -1.5m hasta la cota interior de la urna de vidrio con paisajes que forma el principal espacio expositivo interior. Desde esa misma cota se puede acceder a los ascensores relacionados con las piezas de auditorio y oficinas. Además cada uno de los espacios hombre, permite el ingreso, por ascensor o por rampa, en silla de ruedas.
Cada paisaje.
Cada construcción.
¿Qué hay bajo la urna de paisajes?, la huella ecológica.
Como ya hemos dicho, la urna de paisajes se eleva sobre el suelo 3.5m. Además, en el área paralelepípeda indicada en planta se hace una pequeña excavación de 1.5m de profundidad. Estas operaciones permiten la existencia de una zona sombreada y protegida que llamaremos la planta DE LA HUELLA ECOLÓGICA. Este apelativo se relaciona con el hecho de que esta planta será recibirá los abastecimientos y la logística que tanto Espacio Paisaje como Espacio Hombre necesitan para funcionar. En esa cota de -1.5m descargarán los camiones, se posarán las macetas que permiten el crecimiento de los árboles al interior de la urna de vidrio, se contendrán las instalaciones de riego, se posarán los ascensores. También en ella se han habilitado espacios recorribles por el visitante como el paseo-calle que trascurre bajo el espacio urbano permitiendo al visitante comprender los elementos técnicos que son necesarios para el mantenimiento del Pabellón en un régimen de transparencia que nos parecen fundamental culturalmente.
- PROPUESTA SOSTENIBLE y DESMONTABILIDAD.
Funcionamiento bioclimático, técnicas pasivas y técnicas activas.
En el gráfico arriba facilitado se pueden comprobar las temperaturas y precipitaciones propias de Shangai durante la celebración de la Expo 2010 del 1 de Mayo al 31 de Octubre. Observando estos datos es fácil constatar que la temperatura se confortable en los meses de Mayo, Junio, Septiembre y Octubre y, elevada unos grados sobre la temperatura de confort en los meses de Julio y Agosto. La combinación de los datos de temperatura con las altísimas precipitaciones debidas al monzón y las altas humedades características de Shangai suponen en marco de referencia respecto al que se han tomado las siguientes medidas.
se habilitan varios espacios que facilitan áreas abiertas no climatizadas pero si sombreadas y cubiertas permitiendo la protección de la lluvia y el disfrute de las temperaturas de confort exteriores (auditorio, patios, umbráculos etc.)
se primarán las medidas de climatización pasiva (por encontrarnos tan cerca de las temperaturas de confort) aunque se habilitarán algunos sistemas activos alimentados en lo posible con energías renovales.
sobre la cubierta de la urna de vidrio se habilitarán sistemas de captación fotovoltaicos que permitan el abastecimiento de un porcentaje importante (superior en cualquier caso al 40%) de la electricidad.
Se dispondrán tres aerogeneradores en el Paisaje de Trigales que permitan la captación de un pequeño aporte de energía eléctrica destinada a la iluminación nocturna.
En el Paisaje de Invernaderos se dispondrán torres aljibe que permitirán (dada la gran afluencia de lluvia) la captación y el almacenamiento suficiente para el abastecimiento de riego de todas las especies vegetales.
La urna de vidrio que contiene los paisajes, se protegerá con sistemas de obstrucción solar para que no tenga un calentamiento excesivo aunque actuará como chimenea solar de la planta de Huella Ecológica. Para ello, dicha planta, deprimida, sombreada y abierta en todo su perímetro, tendrá importantes aberturas (unos 150 metros cuadrados) que permitan que la urna de vidrio active un movimiento de convección del aire produciendo la ventilación espontánea el entorno expositivo.
Las orientaciones y el tamaño de los huecos de las piezas construidas y designadas como espacio hombre asegurarán la ventilación cruzada que garantice la rápida renovación de aire del interior de cada pieza y de la urna del espacio expositivo.
Materiales certificados.
La estructura de la cada una de las construcciones que hemos designado Espacio Hombre se realizará en madera. El motivo de esta decisión es que la madera, cuando tiene certificación ecológica, constituye un material renovable y con sustitución garantizada. El sistema, versionando el Balloon Frame, consistirá en un entramado de madera de pequeña sección que permita alcanzar las secciones resistentes por combinación de piezas. Las uniones serán reversibles en cualquiera de los casos permitiendo el fácil transporte y desmontaje. La madera se obtendrá de explotaciones locales pero se exigirá Certificación Ecológica para ella y para todos los materiales renobables utilizados en el pabellón.
La estructura de la urna de paisajes se realizará en acero galvanizado con uniones atornilladas garantizando su desmontaje. El pabellón tendrá luces lógicas para las dimensiones establecidas, entre 8 y 10 metros, evitando alardes estructurales que aumenten el consumo de material. Se estudiarán las soluciones estructurales más ligeras para disminuir el peso del edificio y el consumo, hasta el mínimo, de materiales no renovables.
Reciclabilidad y versatilidad funcional.
Todo el pabellón está pensado para tener un montaje sencillo. Para ello, cada uno de las construcciones que componen el espacio hombre tiene una estructura y una construcción absolutamente autónoma que puede ser utilizada o reconstruida individualmente. Así, cada uno de los Espacios Hombre puede ser llevados a diferentes localizaciones posteriormente facilitando su reutilización. En esa misma búsqueda de la versatilidad funcional, los Espacio Hombre se componen de crujías anchas y diáfanas pudiendo cambiar de uso con facilidad.
El Espacio paisaje es, igualmente, diáfano y versátil en sus amplias crujías que permitirían usos variados (oficinas, equipamientos, museístico o cultural).
Todas las uniones implicadas en la construcción del pabellón consisten en juntas secas reversibles, permitiendo la desolidarización de los materiales y su posterior reutilización. Así mismo, no se han conformado piezas o siluetas o cortes especiales en los materiales que eviten su posterior aplicación y tampoco se utilizarán tratamientos o acabados que impidan su reciclaje.
La planta de huella ecológica.
Como ya hemos dicho, la urna de paisajes se eleva sobre el suelo 3.5m. Además, en el área paralelepípeda indicada en planta se hace una pequeña excavación de 1.5m de profundidad. Estas operaciones permiten la existencia de una zona sombreada y protegida que llamaremos la planta DE LA HUELLA ECOLÓGICA. Este apelativo se relaciona con el hecho de que esta planta será recibirá los abastecimientos y la logística que tanto Espacio Paisaje como Espacio Hombre necesitan para funcionar. En esa cota de -1.5m descargarán los camiones, se posarán las macetas que permiten el crecimiento de los árboles al interior de la urna de vidrio, se contendrán las instalaciones de riego, se posarán los ascensores. También en ella se han habilitado espacios recorribles por el visitante como el paseo-calle que trascurre bajo el espacio urbano permitiendo al visitante comprender los elementos técnicos que son necesarios para el mantenimiento del Pabellón en un régimen de transparencia que nos parecen fundamental culturalmente. Hacer esta planta visitable es, para nosotros, una forma de construcción de públicos de lo sostenible y, por tanto, una clara contribución a la aceptación social de los nuevos paradigmas de lo ecológico.
Paul Bonaventura “Paul Graham: The Man with the Moving Camera” Artefactum, XI/51, Marzo 1994