BOULEVARD EN EL ENSANCHE DE VALLECAS (memoria) cerrar x
La relación de cuatro esferas en el dominio público. La construcción de representantes como programa del espacio urbano.

El espacio urbano público, en una sociedad democrática, debería ser un soporte material, perceptivo y formal que incluya representantes de todos los agentes que influyen en los programas sociales. Por una cuestión instrumental y cognitiva, y siguiendo la pauta de muchos autores, podemos aceptar que estos agentes se agrupan en “esferas de realidad”. Así surge esta vocación, quasi-parlamentaria, que pretende diseñar un entorno ciudadano donde se prima la aparición de elementos que defienden o, al menos, recuerdan derechos y principios de cada una de las esferas. Así, se introducen en el espacio público o se potencia la presencia ya existente, de interfaces u objetos que hacen presentes cada uno de dichos entornos. Entre todos los posibles híbridos que influyen en las funciones del espacio público, se han determinado las siguientes esferas de realidad con sus interfaces características:

- ESFERA A: NATURAL 1 (VEGETAL Y EDAFOLÓGICA). Sus representantes en el espacio público serán principalmente parterres, alcorques y presencias vegetales en fachadas que, con su inclusión en lo urbano, se erigen como representantes del medio mineral y vegetal.

- ESFERA B: INFRAESTRUCTURAS. Sus representantes en el espacio público serán arquetas, farolas, terminales, lugares de registro, equipamientos etc. Estas son las conexiones que el espacio urbano prevé con las infraestructuras y las energías canalizadas o domesticadas.

- ESFERA C: DEL ESPACIO PRIVADO. Ventanas, fachadas, portales y otros puntos de conexión son las interfaces tradicionales del espacio privado. El proyecto pretende ampliar esta capacidad de representación a, por ejemplo, el mobiliario urbano.

- ESFERA D: NATURAL 2 (METEOROLÓGICA). Puntos de captación de energía in situ, son las interfaces entre el espacio urbano y otro tipo de naturaleza no edafológica ni vegetal sino meteorológica principalmente. Ponen en comunicación espacio urbano y naturaleza no domesticada.

Las esferas A. y D. tienen un carácter marcadamente medioambiental y los interfaces B. y C. recibirán regulaciones de carácter eminentemente social y político.

Tres mecanismos de acción básicos: Compensación (1), Restitución (2) y Participación (3).

Funcionalmente, el espacio público propuesto, se definiría por incluir un número creciente de representantes de las diferentes “esferas de realidad” y por fomentar las relaciones entre esas entidades mediante programas de acción e intercambio encaminados a equilibrar y sintonizar las tendencias y requerimientos de cada una de ellas. Estos mecanismos de acción serían:

COMPENSACIÓN. Pretende evidenciar la interrelación entre las diferentes esferas haciendo patente en el espacio público los desequilibrios producidos en cada una de ellas e introduciendo procesos de corrección que garanticen la consecución de medidas compensatorias. Entre los representantes de la Esfera Natural Vegetal y Edafológica se promulgarán cambios de dimensión, extensión y posición de los representantes (colocación de rastrojos, apilamiento de rocas, recogida de restos de jardinería) de forma que se adecuen a las condiciones ambientales y sociales del Boulevard. Entre los representantes de la Esfera Infraestructural se han diseñado procesos de puesta en carga paulatina (farolas divisibles) o de gestión centralizada la energía (barra multitareas) que permiten adecuar el gasto y la inversión a las necesidades de cada momento. Por su parte, el mobiliario urbano, las contraventanas, algunos elementos de fachada y algunos sistemas domésticos de extracción energética, como representantes de la esfera privada, se han diseñado para modificarse fácilmente atendiendo a las características de la población vecina del boulevard en cada momento construyendo una especie de geografía política visual que establece acuerdos entre espacio urbano y propietarios de los inmuebles vecinos. La modificación de la extensión de la superficie destinada a recogida o almacén de agua o la trasformación de las características protectoras del mobiliario sería la materialización del mecanismo de compensación en la Esfera Meteorológica.

RESTITUCIÓN. Se trata de intentar colaborar en la restitución de las condiciones óptimas de convivencia de cada una de las esferas (infraestructuras, privacidad y naturaleza) en el espacio público. Para ello, se intentarán recuperar las condiciones que un mal proyecto de urbanización ha impedido. Hemos estudiado una serie de paisajes suponen ámbitos de relación exitosos entre las distintas esferas y, por tanto, modelos ecológicos de referencia. Estos paisajes han servido como patrones para la ordenación y el diseño de cada uno de los canales paisajísticos que secundan nuestro espacio urbano. Estos esquemas directores, se aplican, por tanto, del mismo modo a las implantaciones naturales y a los elementos artificiales introducidos en el espacio público. Todos ellos, por sus características naturales, podrían haberse producido de forma espontánea en el boulevard o en su área geográfica de influencia y su restitución supone dar una nueva oportunidad a las posibilidades naturales que la acción urbanística ha impedido. Proponemos restituir 7 paisajes: el domestico exterior de los Palacios Madrileños, el de Guadarrama, el paisaje de ribera fluvial con bosque de galería, el desértico mesetario, el de los jardines privados de pequeño tamaño y el de Somiedo.

PARTICIPACIÓN. Intentaremos aumentar con estos mecanismos la utilidad política de nuestra intervención y el nivel de cohesión social del grupo de usuarios. La participación se entenderá como un programa experimental que permita definir este espacio como laboratorio en el que se hagan pruebas de prototipos que luego se puedan aplicar en otros contextos. El mecanismo de participación contempla acciones encaminadas a dar voz a los usuarios implicados en el uso y disfrute de modo que se puedan establecer correcciones paulatinas que incorporen estas voces. Una de las formas propuestas de participación, será el comisariado que contempla la tutela directa de los elementos diseñados constitutivos del espacio por parte de diferentes agentes implicados en su construcción y su uso. La documentación gráfica que versa sobre los mecanismos de acción ligados a la participación, la experimentalidad y el comisariado utiliza la descripción cercana de detalles técnicos como forma de representación. Esta decisión parte de la convicción de que el acercamiento social a las decisiones tomadas por técnicos, científicos, tecnólogos o expertos solo puede producirse por la mediación de objetos de uso cotidiano. Esta mediación será espacialmente eficaz en los casos de “escalas micro” o abarcables por la comprensión amateur. Por eso, se describen con precisión todos esos instrumentos; llaves, grifos, elementos portátiles, elementos móviles, objetos configurables, y cualquier otra interfaz que permita al usuario modificar el entorno construido. Estas funciones, restituirán, en régimen de transparencia, las relaciones causa efecto que arbitran la interrelación usuario-tecnología.

Para cada uno de estos mecanismos se aportaron datos sobre acciones previas que ya los han contemplado, un protocolo de intervención que regulaba su implantación, un dossier de diseño que ilustra la formalización de cada uno de estos principios y la especialización conjunta de estos mecanismos en el espacio público.

El diseño espacial del boulevard como multiplicación de las capacidades de elección y mecanismo de adaptación a la realidad construida.

Lejos de tratarse de una tabula rasa, el espacio físico y organizativo donde se ubicará el boulevard estaba lleno de preexistencias cuando se convocó el concurso. La ordenación había sido aprobada y la urbanización ya se había llevado a cabo en gran parte. Dividimos el Boulevard en tres tramos según el nivel de consolidación de la urbanización. El cada uno de los segmentos, primaría uno de los mecanismos de acción. Comenzando por el Norte, donde las obras de urbanización estaban prácticamente finalizadas, el mecanismo de acción sería el de Participación, las dos manzanas siguientes hacia el Sur, primarían al mecanismo de restitución y en el tramo más próximo la Parque de la Gavia se acentuarían los mecanismos de compensación.

La especialización conjunta de los mecanismos de compensación proponía la construcción de 10 canales viarios secundados por diferentes elementos de aclimatación urbana. Cada uno de esos canales, se adecuaría específicamente a un momento del año. Los espacios urbanos dejan de tener que servir para todo y se especializan. Las instituciones públicas se asegurarían de que en cada época del año se reservan los canales óptimos para los usos débiles (estanciales, peatones y bicicletas) y los canales cuyo uso está menos adaptado al moentos, a los usos fuertes (circulación rodada y parking). La compensación funciona así en una doble escala, en la de los objetos y en la general u organizativa.

La especialización conjunta de los mecanismos de restitución produce una concentración de 10 a 7 de los canales antes citados aumentando la superficie destinada a la separación de los mismos y posibilitando, por tanto, la aparición de paisajes más gruesos y más complejos. El mecanismo de ordenación de los usos es el mismo pero las características de cada canal tienen una vocación paisajística y ambiental más elaborada y específica.

En el tramo donde priman los mecanismos de participación, se respeta la urbanización ya consolidada y se introducen en espacios concretos los elementos materiales que permiten al usuario regular el nivel de iluminación, las direcciones del viento, el nivel de protección solar, o las características estéticas y ambientales etc.

El conjunto de la organización espacial se encamina a multiplicar las posibilidades de elección y de uso dentro del espacio urbano desarrollando una política de enriquecimiento fenomenológico y de adaptación a los usos contemporáneos en su complejidad e imprevisibilidad.
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